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¿Por qué a los perros nos gusta dormir tapados?



¿Por qué a los perros nos gusta dormir tapados?

 

 

Seguro que todos los que convivís con un Beagle tendréis montones de fotos divertidas de vuestro orejotas durmiendo tapado con alguna sábana o manta, porque nos encanta dormir tapados incluso en verano, ¿pero sabéis por qué lo hacemos?

 

 

Vuestra cama representa un refugio o guarida para nosotros.

 

Es normal que a los perros nos guste dormir debajo de las sábanas de vuestra cama y una de las razones es la necesidad de calor humano y de buscar vuestra compañía.

Para nosotros no existe mejor compañía que la de nuestra familia humana. Vuestra presencia nos da esa sensación de apoyo que anhelamos como animales evolucionados para funcionar en una unidad familiar. Además, vuestra cama significa para nosotros un lugar seguro y, como una familia que somos, necesitamos protegernos mutuamente.

Los perros nos sentimos protegidos por nuestros humanos porque pensamos que no nos puede pasar nada malo a vuestro lado porque siempre cuidaréis de nosotros y, al mismo tiempo, sentimos la necesidad de proteger a nuestros seres más queridos, vosotros.

También es común que a muchos perros nos guste meternos en vuestra cama e ir buscando lo más profundo de las sábanas, el lugar más protegido, para mantener el máximo de seguridad y calor.

Como sucede con otros hábitos, esta costumbre nos viene desde que éramos lobos y nos protegíamos en madrigueras.

 

La ansiedad y es estrés disminuyen cuando nos tapamos.

 

beagle-durmiendo.jpgPero, además, existe una razón científica que explica el por qué de dormir tapados incluso en verano.

Se ha demostrado que una leve presión sobre el cuerpo puede estimular la producción de serotonina, hormona que desempeña un importante papel en la regulación del sueño. Y es que nos pasa igual que a las personas. De hecho, si el insomnio y la depresión tienen un vínculo tan estrecho es porque, tanto las personas como los perros con depresión, muestran niveles de serotonina realmente bajos. Por lo que la ansiedad y estrés tienden a menguar cuando nos tapamos.

 

Por costumbre.

 

No podemos que los perros somos animales de costumbres y que nos gusta seguir ciertas rutinas.

Yo era muy pequeñita cuando me trajeron a casa. Estaba muy asustada y temblaba muchísimo, así mis papis humanos me metieron en su cama y me cubrieron con mantas para que me sintiera segura y protegida. Esta rutina se repitió en el tiempo, por lo que es lógico que asocie esa sensación de estar cubierta por mantas con el sueño, el descanso y la protección. Al fin y al cabo, nadie puede culparme de querer dormir como un bebé cada vez que tenga oportunidad, ¿no creéis?

Lo malo es que a veces me despierto muerta de calor y tengo que salir de debajo de las mantas como un rayo para no cocerme y tumbarme en un lugar de la cama más fresquito e, inevitablemente, despierto a mis papis. Pero ellos nunca se enfadan conmigo, aunque les despierte mil veces durante la noche.

Así que esta costumbre, que a vosotros seguro que os divierte pensar que es tan humana, tiene varias explicaciones lógicas y neuronales, que espero ahora podáis comprender mejor.

Si os gusta dormir con vuestro perro, debéis tener siempre en cuenta el dejarle una forma sencilla de abandonar las sábanas si se acalora como yo o le da claustrofobia.

 

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Besos y lametones

Khela the Beagle Khela

 

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