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¿Podemos llorar los perros?

¿Podemos llorar los perros?

¿Por qué lloramos los Beagles?

 

Es cierto que los perros podemos llorar, pero no lo hacemos de la misma manera que los humanos. Cuando estamos tristes no segregamos lágrimas saladas y calientes, sino que emitimos ciertos sonidos, que son una mezcla entre gemido y aullido para indicaros que estamos llorando.

Los perros podemos llorar durante horas o incluso durante días. Al igual que con los ladridos, estamos intentando llamar vuestra atención, comunicaros nuestro malestar, ansiedad, frustración, dolor y otras emociones.

Es algo que aprendemos de cachorros para interactuar con nuestras madres y llamar su atención. Y lo seguimos haciendo de adultos para comunicarnos con vosotros y transmitiros nuestras emociones o simplemente para conseguir lo que queremos.

Así que, si apreciáis lágrimas en los ojos de vuestro perro, no significa que esté llorando, sino que esas lágrimas aparecen por diferentes motivos., desde una infección ocular a una simple mota de polvo que se nos haya podido meter en el ojo y nos haya causado un poco de irritación sin importancia.

Un cambio de humedad o de temperatura también puede causar el lagrimeo ocular de un perro, de la misma forma que los vapores de determinados productos cómo un friegasuelos o la cebolla, si estáis cocinando en la cocina.

El sol directo en los ojos también puede causar un lagrimeo que los perros segregamos involuntariamente a modo de hidratación ocular. Sin embargo, nada de esto significa que estemos llorando.

 

Pero, por qué lloramos los Beagles?

 

 

  • Lloramos porque os marcháis.

Los Beagles somos animales de convivencia en manada y no entendemos que os marchéis y nos dejéis solos en casa o con una persona extraña. Para nosotros, nuestros humanos suponen el líder de la manada al que siempre debemos seguir.

Por eso, cuando os marcháis a trabajar y nos dejáis solitos en casa, comenzamos a llorar. Es nuestra forma de expresar disconformidad y llamar vuestra atención para que volváis junto a nosotros, porque no queremos separarnos de vosotros ni un instante.

Pero hay ocasiones en las que es inevitable que nos dejéis solos en casa y debemos aprender a convivir en soledad aunque sea solamente por unas pocas horas. Debéis enseñarnos a mantener la calma, no llorar y portarnos bien cuando nos dejéis solos en casa, tal y como explico en: los mejores trucos para que vuestro perro se porte bien cuando lo dejais solo en casa 

 

  • Por miedo o ansiedad.

Además de quedarnos solos en casa, existen otras situaciones a las que no estamos acostumbrados, que nos pueden llevar a sentir ansiedad, miedo o angustia, y a las que seguramente reaccionaremos llorando. El hecho de viajar a sitios nuevos, ir en coche, quedarnos en casa de personas que no conocemos, ir al veterinario, los ruidos fuertes, etc. Puede convertirse en un verdadero drama para algunos perros, por lo que debéis acostumbrarlos poco a poco para que no se convierta en un problema.

 

Los beagles somos bastante asustadizos por naturaleza. A mí me dan miedo los ruidos fuertes y desconocidos, tengo pánico a los paraguas, y siento verdadero pavor cuando voy a la playa y veo velas en el mar, me pongo a llorar y gimotear cuando vamos de viaje en el coche, pero son situaciones a las que mis papis me van acostumbrando poco a poco para que pueda disfrutar con ellos sin pasarlo mal.

 

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  • Por tristeza.

Aunque hay personas que aseguran que los perros no tenemos sentimientos, yo os garantizo que esa es una de las mayores tonterías que mis enormes orejotas han oído en toda su vida.

Cuando un perro experimenta sentimientos de tristeza, pérdida o dolor, los expresa a través de sonidos como gemidos o gritos, que son claramente distintos a los ladridos.

Cualquier combinación de estos dos sonidos son significado de tristeza, y el hecho que no nos echemos a llorar derramando lágrimas, no quiere decir que no tengamos sentimientos. Sólo significa que los expresamos de una manera distinta.

Los perros sabemos cuándo nuestros humanos están tristes. Cuando os sentís tristes, los perros no queremos movernos de vuestro lado y cambiamos nuestro comportamiento, incluso podemos llegar a perder el interés por nuestros juguetes o rechazar nuestra comida. Bueno, yo lo de rechazar la comida no lo he hecho nunca, porque para mí es sagrada. Lo que hago es comer más deprisa para poder estar cerca de mis papis cuando están tristes y me pego a ellos todo lo que puedo para sentir su contacto y compartir su tristeza. Y si están llorando, incluso intento lamer sus lágrimas.

Otros perros dejan de comer, se quedan observando a su humano desde un rincón de la habitación y, después de un tiempo, pueden llegar a dormir a sus pies o apoyar con suavidad la cabeza en su regazo.

Y es que es innegable que, para nosotros, nuestros humanos sois el centro de nuestro mundo, todo gira alrededor de vosotros, por lo que vuestros sentimientos de tristeza también tienen efecto en nosotros.

 

  • Para captar vuestra atención.

Muchos de vosotros sabréis que los perros, sobre todo los Beagles, somos unos fantásticos manipuladores emocionales. Todo el que conviva con un Beagle estará acostumbrado a nuestras caras de “no haber roto nunca un plato”, de “cordero degollado” o “¿no te doy ni un poquito de pena?”, cuando queremos llamar vuestra atención, pero si además lo acompañamos con algún gemidito o un pequeño lloriqueo, ¿quién puede resistirse?

Y es que los perros somos muy inteligentes y si sabemos que cuando lloramos conseguimos lo que deseamos, lo haremos cada vez que queramos algo. Así que lloraremos cuando tengamos hambre, ganas de jugar, de salir a la calle, etc.

 

  • Por hambre o sed.     beagle-llorando.jpg

Algunos perros lloran porque tienen sed o hambre. Esto es algo que no sucede con todos, ya que, al igual que las personas, cada perro somos un mundo y nuestro comportamiento puede variar de uno a otro.

Como ya he explicado en el punto anterior, los perros podemos llorar para captar vuestra atención y, en el caso de los Beagles, nuestro insaciable apetito será la causa más probable de nuestro lloriqueo. Y es que haríamos cualquier cosa por una simple migaja, llorar o lo que haga falta.

Pero el caso de la sed es mucho más serio. Aquí no se trata de glotonería, sino de una necesidad que siempre debería estar cubierta. Para la supervivencia de cualquier ser vivo, el agua es aún más importante que la comida, así que aseguraos de que a vuestro perro no le falte nunca un recipiente con agua fresca para poder saciar su sed y procurad cambiarle el agua con cierta frecuencia.

 

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  • Por emoción.

¿Quién no ha visto a su perro llorar de emoción?

Al igual que los humanos, los perros también lloramos cuando nos emocionamos. Por ejemplo, cuando vemos a alguien querido, sentimos tanta felicidad, que no podemos evitar menear todo nuestro cuerpo y gimotear. No podemos controlar esa sensación de felicidad y emoción y movemos todo nuestro cuerpo, agitamos nuestra cola y gimoteamos de alegría. Es otro ejemplo de nuestra manera de llorar sin lágrimas.

 

Conclusión:

Los perros lloramos de una manera diferente a los humanos, sin lágrimas, pero tenemos nuestra propia manera de llorar.

 Si veis alguna lágrima en los ojos de vuestro peludo, será porque tenga los ojos irritados por algún motivo.

Existen diferentes motivos por los que lloramos, miedo, ansiedad, tristeza, emoción, hambre, sed o simplemente porque queramos llamar vuestra atención, porque a los Beagles nos encanta ser el centro de atención.

Y estoy hasta los hocicos de escuchar que los perros no tenemos sentimientos. Os prometo por Spoopy que sí los tenemos, sólo que no nos complicamos la vida tanto como los humanos, somos mas simples, mas sinceros y los expresamos de una manera diferente.

 

Y, como siempre, si os ha gustado este post, podéis compartirlo y seguirnos en las redes sociales.

 Besos y lametones,

 

 

 

 

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